Su educación autodidacta lo a llevado a apreciar el arte como instrumento para penetrar en el corazón de la realidad, combinando esta, con la magia de leyendas, folclor, fauna y costumbres del llano colombo-venezolano, su espíritu inquieto lo lleva a conocer y disfrutar los grandes maestros de la pintura universales en un periplo por museos y galerías Europeas y de Oriente medio los cuales dejaron hondas huellas en su alma artística y religiosa.